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Una vez le regalaron una bicicleta a Pepito. Emocionado salió al jardín a probarla.
Mientras montaba la bici, llamaba a su máma para que desde la ventana viera su destreza sobre dos ruedas.
-Mira mamá, ¡sin una mano!
-Mira mamá, ¡sin dos manos!
Al rato entra Pepito a la casa y dice:
-Mira mamá, ¡shin dientesh!.
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