| Llegan tres borrachos a un burdel y cada uno pide una vieja. El gerente va con el jefe y le dice que sólo quedan dos viejas y que hay 3 clientes.
El gerente dice: Pues a uno dale la muñeca inflable, al fin está tan pedo que no se dará cuenta.
Así se hace.
Al siguiente día platican los tres borrachos, preguntándose cómo les fue.
El primero dice: Pues a mí mas o menos, la mía estába bien buena pero no tenía experiencia.
El segundo dice: Pues la mía tenía experiencia pero estába de la chingada.
Y le preguntan al tercero cómo le fue. y dice:
Pues la mía era bruja!!!
Pero cómo??? preguntan los amigos.
Pues resulta que le mordí una nalga y salió volando!!!! Colaboración de Juan Francisco Izaguirre Cabrera de Saltillo, Coahuila, México. |