| Llega un cuate hasta las chanclas a la puerta de un edificio, y orpime un botón del intercumunicador y responde una voz de mujer:
-¿Qué se le ofrece?
-Señora ¿Es usted casada?
-Sí
-¿Y su esposo esta ahí?
-Pues discúlpeme
Presiona algunos otros botones,teniendo una conversación idéntica con otras vecinas hasta que se produce un cambio:
-Señora, ¿es usted casada?
-Sí
-Y su esposo está ahí?
- No
-¿Sería tan amable de bajar y ver si soy yo? Colaboración de Rafaél Pizaña, de Brownsville, Tx, U.S.A. |