| Iban dos gays caminando por la banqueta muy coquetamente, cuando un borracho que estaba tirado en el piso les grita:
- ¡Maricones hijos de puta!
Los gays reaccionan:
- ¡Ay comadre! ¿Oíste cómo nos dijo este borracho?
- ¡Sí, comadre! Corre y llama a la policía!
El gay se echa a correr, y el borracho que estaba escuchando todo grita:
- ¡A mí me la maman! Al oír ésto, la loca le grita a la otra:
- ¡Esperate manita! ¡Parece que el señor quiere llegar a un arreglo! Colaboración de Gabriel Nuñez de León, Gto. México. |