| " Un anciano predicador que esta agonizando, manda llamar a un abogado y aun recaudador de impuestos, que se quedan perplejos porque no son amigos del predicador.
Cuando entran en la habitacionel moribundo les hace senas que se sienten uno en cada lado de su lecho, los toma de la mano da un suspiro e alivio y se queda mirando al techo, los tres guardan silencio hasta que por fin el abogado se atreve a preguntarle al religioso.
- ¿Porque nos ha pedido a nosotros acompanarlo en su lecho de muerte, a lo que el predicador responde,
- porque quiero morir igual que jesus, entre dos ladrones. "
Colaboración de Victor Manuel Espino de Ixtapa, Zihuatanejo., México. |