| Se encuentran en el averno un aleman, un gringo y un mexicano; en eso se acerca el diablo y les informa:
"Les voy a dar una oportunidad: el que me miente la madre sin que yo me de cuenta se va al Cielo".
En eso, el germano mueve la mano como si fuera a peinarse y el demonio le advierte:
"No, eso ya es viejo, y por pendejo te toca la caldera hirviente".
Por un instante, solo se escuchan los gritos del teuton en el infierno.
Entonces, el yanqui murmura:
"Fuck you mother!"
"Yo escucho los ruidos mas insignificantes y te alcance a escuchar, asi que te enviare a que te azoten de por vida", le asegura satan.
En aquel momento se le acerca el mexicano y le dice a Lucifer:
"Te vendo una plancha".
"¿Para que quiero yo una plancha?", inquiere extranado el diablo.
"Para que se la vendas a tu mama.
"¿Y que gano yo con vendersela a mi mama"
"Pues mira: yo te la vendo a ti en $100; tu se la vendes a tu mama en $200 y tu mama la puede ofrecer en mas de $200. Asi, chingo yo; chingas tu y chinga tu madre". Colaboración de Gabriel Nuñez de León, Gto., México. |